Daniela Oyarzo (CC BY NC 4.0)
Noviembre 26, 2019

El trasnoche: Diálogos de sobrecama con Daniela Oyarzo

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6 minutos

“Estar atenta cuando pise el limbo de mis soberbias acríticas”

Daniela, ya en el primer texto ¿Por qué escribo? o palabras preliminares de la autora, nos salpicas de lo que encontraremos más adelante. Un lenguaje cercano, íntimo y personal que narra en primera persona cotidianos, reflexiones y políticas. Este pequeño manifiesto -como le llamas- ¿por qué decides compartirlo, publicarlo? ¿De dónde viene ese impulso?

Como tú lo has dicho, realmente es un impulso. Siempre tuve las ganas de publicar, quería escribir, quiero mostrar lo que escribo. Quería ser escritora. De hecho, cuando lo hacía me divertía mucho, por eso igual creo que fue un impulso.

“La ternura de ser con ustedes una obligación aprendida”

Se puede adivinar una suerte de cronología en el correlato de los textos ¿De qué manera pensaste la cohesión del libro?

Lo estuve trabajando con Ivo, el profesor. Tenía una serie de escritos que no tenían más que un orden lógico de cierta temporalidad del orden en que fueron escritos, por lo mismo el trabajo de edición significó sacar los que no tenían tanto sentido o que no me gustaban tanto y al mismo tiempo darles cuerpo. Finalmente, siento que cada uno de ellos están conectados entre sí, forman un algo que se relaciona en ciertas temáticas y en la temporalidad que deja ver el relato personal.
Siento que hay una cronología de procesos en el texto.

Sigamos hablando de estilo. Me llama la atención la utilización de ciertos recursos como la cursiva o la disposición del espacio de los últimos textos, el signo sobre el título del texto y las constantes referencias pop.

Los últimos no fueron escritos en el mismo momento, fueron escritos en distintos tiempos. Son como versos, es como una poesía libre, porque en realidad yo no sé escribir poesía, pero esto me nace de esta manera y fue lo último que escribí.

Parte de las cursivas tiene que ver con algunos relatos más mentales de lo que se expresa en la escritura, conversaciones dentro de la misma escritura que van surgiendo o recuerdos más precisos. Son como distintos tiempos, son referencias muchas veces igual que pueden ser de distinto tipo. Estoy relatando algo de una manera y de repente introduzco una voz interna y la cursiva creo que expresa la separación entre la escritura, el recuerdo y la referencia. Inconscientemente lo hago, creo, pero esa es la disposición al escribir.

Para continuar el análisis de tu libro, me parece que hay ciertos “conceptos clave” que se desprenden de la lectura de Relatos de una mente pirómana, te propongo fuego, memoria, infancia, territorio y política para comentar.

Me parece que esta selección es más incisiva incluso porque desentraña varias cosas, pero me deja una sensación de que no encuentro la respuesta que busco a esto, porque no logro explicarlo del todo. Creo que estos tópicos se van relacionando desde la experiencia, ahí estoy viviendo, como esto es una escritura que si bien está ficcionada al mismo tiempo está esa realidad de lo que existe, entonces ¿cómo podría explicar mi vida?

¿Crees que hay una suerte de fabulación de la vida, de los recuerdos?

Sí, creo que inevitablemente son las propias reflexiones del proceso. Porque, por ejemplo, en el primero tengo que decir qué es lo que me motiva a escribir, entonces creo que ahí está ese trasfondo real.

Una de las citas que seleccioné y que se relaciona con el tópico del fuego, y que me llama mucho la atención, es pero no me explicaban cosas del fuego que para mí significaban trascendentales, ¿qué era lo que no te explicaban?

Es como el miedo al fuego, ese tipo de cosas te explicaban, precaución, precaución, pero yo sentía cierta fascinación que para mí era lo trascendental, y no me lo explicaban ni me convencían sus prohibiciones.
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Nosotres como Un Pelo Perdido siempre nos estamos preguntando sobre la ciudad y el territorio, también es uno de nuestros tópicos. Entonces vemos que en las ciudades la gente transita por todas partes sin generar arraigo, algo así como en no-lugares. Hay una suerte de desconexión con el territorio…

Interesante pregunta. Recuerdo que le pasé un libro a mi tío de Osorno y me mando una retroalimentación de su lectura, y me decía que sentía que podía traspasar parte del campo y la ciudad. Creo que parte de ese interés igual viene de mi relación con el campo y la ciudad, lo que me hace tener una valoración de ambos porque los he habitado; esa interacción me hace tener mayor fijación con esos aspectos. Además, creo que haber crecido en el campo y que mi mamá es una persona que te fomenta la contemplación, entonces siempre salíamos a recorrer, a caminar y eso también en la ciudad ha ido pasando. Habitar el sur ha sido una constante, en todos los lugares en los que he estado siempre está la lluvia, el verde.

Hace poco en rrss calificaste la experiencia de relectura de tu texto como ambivalente y siniestro. Digno de enfrentar. Cuéntanos más ¿a qué te refieres, por qué esa elección de palabras finalmente?

Igual suenan palabras como súper duras.

Hay una reflexión detrás de eso…

Claro, en realidad me puse a leer, porque no lo he hecho. Entonces ese día me puse a releer y estaba buscando algo que quisiera publicar, pero encontraba que no había nada que me gustase y me encontré con una frase, con la que por primera vez me sentí como una lectora desde afuera y me pregunté qué es lo que logrará transmitir esto realmente. Finalmente lo antojadizo de haberlo hecho tiene un impacto, que estoy analizando ahora.

“Y decidí viajar como lo hacen los cronopios”

Cuéntanos de tu experiencia como autora. Cómo fue el proceso creativo en la escritura de Relatos de una mente pirómana, que, a ratos, nos sorprende con una poética que deja ver la emocionalidad que pareces ofrecer.

De hecho, mientras me has hecho todas estas preguntas igual siento que he podido pensarlo. Siento que lo estaba asumiendo como notas mentales, pero al llevarlo a todo este proceso de traspasar una escritura, de pulirla, de quitarle algunas cosas, ahí se transforma, hay un trabajo. Creo que, a pesar del resultado de haber trabajado con la editorial, siento que sirvió para aprender a trabajar un poco; por ejemplo, cómo podría yo vivir nuevas experiencias en cuanto a la escritura, sé qué hacer y qué no hacer.

El día que comencé a ser más pesimista es de los textos más largos de tu libro. Relatas una experiencia de resistencia en Dichato. Háblanos de ese texto ¿Cuándo lo escribiste?

Tú me preguntaste cuándo lo escribí, yo te voy a responder cuándo fue: el 2011, el día antes de que tomaran preso a “Reca libre”, esa fue una movilización que vivimos en ese contexto del movimiento estudiantil cuando estábamos movilizadísimos y, además, pasa esto de reca que cayó preso, entonces tiene que ver con título. “…Más pesimista” habla de un panorama más oscuro de lo que realmente parecía. Pero yo escribí este texto el 2015, entonces ya habían pasado varios años desde que sucedió, por lo tanto habían dos aspectos que consideraba, uno era que quería escribir esa historia y, al mismo tiempo, al darle ese tiempo, quizás pudieron haber otros elementos que contribuyeron a que saliera. Son memorias que merecen ser contadas, estas voces que son las que están viviendo dichos procesos tienen que contar sus historias.

Considerando que la política y el descubrimiento del feminismo son tópicos que recorren tu libro ¿Cuál es tu visión acerca del movimiento feminista en Chile y qué rol cumple la literatura en las coyunturas políticas, quizá?

Siento que hay muchos aspectos positivos dentro del movimiento feminista y de lo que está sucediendo, pero también como feministas tenemos muchas tareas pendientes. Considero que hay muchos puntos importantes, parte de ellos es la formación política del feminismo.

Estoy en Conce, es el lugar desde donde me sitúo, como trabajadora y mujer precarizada. Nos vamos cuestionando de qué te sirve este proceso de haber estudiado en la U, tienes el endeudamiento, hay que ver qué hacer después.

Entonces, va teniendo sentido lo que se ha estado viviendo políticamente, que, en lo personal, fue haber participado desde el movimiento estudiantil. Esto sigue evolucionando, sigue creciendo y hay que ver cómo nos seguimos haciendo parte. Dentro del feminismo está la reflexión personal igual, el cómo nos relacionamos y ahí está la escritura.

Entonces, en esa militancia feminista están todos los aspectos, y ahí cobra relevancia poder contar una historia gracias al feminismo.

Siguiendo esa línea, en tu libro mencionas las lecturas feministas, los repasos por Beauvoir. Hace algún tiempo citaste a Audre Lorde en rrss. ¿Cuáles son tus perspectivas del feminismo y cómo se relaciona con tu escritura?

Audre Lorde llegó por influencia de Camila Espinosa, también la introdujo dentro de sus preguntas en la entrevista que me hizo en el lanzamiento del libro, entonces igual obviamente eso me hizo buscarla, estudiarla un poco y encontré unas entrevistas con Adrienne Rich donde debatían; una era más académica y la otra era más literaria e igual siento que esto de lo literario me marcó porque publiqué una frase que decía que finalmente hay que atreverse, porque si no, nos quedaremos calladas eternamente esperando que sea el momento idóneo,, y no va a llegar.

Todas estas mujeres escritoras siempre estuvieron reflexionando mucho acerca de sus vidas y al leerlas es inevitable que una se encuentre en ellas.

Para ir terminando, cuéntanos ¿Qué se viene?

Parte de las ideas que tengo en cuanto a lo literario cruzan los bordes literarios y reflexivos. Todo el tiempo están entre ese mundo y este, que, finalmente, es uno en realidad. Entonces, parte de eso va a ser buscar cómo seguir estudiando el feminismo para, desde ese estudio, tener ciertas reflexiones de nuestras experiencias acá, de nuestras visiones sobre lo que está sucediendo y también de cómo podemos contribuir. Debemos hacer esos procesos de reflexión, de escritura. Cuando hablo de esto pienso en un escrito que estamos pensando hacer con Camila y que queremos aterrizar a la región, también al pensamiento de distintas mujeres situadas en contextos distintos y actuales. Entonces, hacer una especie de retroalimentación de esas visiones y de nuestras reflexiones para hacer una contribución.

Finalmente, la pregunta de rigor. ¿Qué estás leyendo por estos días?

Estoy leyendo ¡por fin! la autobiografía de Angela Davis, y acabé de leer Mujer rota de Simone de Beauvoir.

¿Qué te pareció?