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Marzo 14, 2018

Examen de la obra de Benno von Archimboldi

blank Por Alejandro Arturo Martínez en Cuentos y relatos, No. 5
5 minutos

Archimboldi ha fallecido en México. Rumores en torno a su muerte han circulado durante una década tras la no publicación de ningún otro texto suyo en los últimos diez años1. La editorial Bubis ha aprovechado los reportajes sobre la muerte del escritor como publicidad gratuita para promocionar su nueva colección de obras completas (en edición de bolsillo) que incluyen tres novelas póstumas. Asimismo, alabanzas a su obra han llenado la prensa de los últimos días, destacando la del crítico Espinoza, quien, en el suplemento Babelia, le ha rendido un sentido homenaje necrológico, equiparando las creaciones del escritor alemán a las de Herbert Quain: “Ambos se preocuparon por el tiempo. Quain utiliza estructuras experimentales que intentan llegar al infinito a través del tiempo de la novela. Pero Archimboldi supera a su maestro. Toda la obra del alemán, cada uno de sus diálogos, cada acción de sus personajes, parece estar impulsado por un tiempo que es eterno e infinito, como si sus personajes tuvieran que estar siempre huyendo”. En este breve examen de la obra del alemán, partiré por el punto tratado por Espinoza: el tiempo en Archimboldi.

Ignorado al principio por la crítica, Jacob Bubis estaba seguro de que, pasado el tiempo, la obra de Benno sería reconocida. Cuando el escritor alemán terminó su primera novela, ninguna editorial se atrevió a publicarla. La experimentalidad de sus libros ha sido siempre el punto más criticado de su obra, tanto positiva como negativamente. Algunas de sus novelas son consideradas de culto por el público selecto que las lee (y el aún más pequeño que las comprende). El caso de Bifurcata bifurcata (1948) es el más conocido, obra que su propio editor no pudo terminar de leer pero que igual decidió publicar. Tal como la alga homónima, la novela posee una estructura rizomática. Debo pedir disculpas al lector por no citar apartados de esta obra y contar solo los recuerdos que tengo de ella. El error es culpa de un amigo2 que tomó prestado mi ejemplar de esta novela, actualmente descontinuada y difícil de conseguir. Nunca me la devolvió. Intenté conseguir un nuevo ejemplar, pero nuestra Biblioteca Nacional no tiene ninguna copia. Es de esperar: Bifurcata bifurcata fue muy mal recibida por la crítica, que la describió como “el libro para odiar todos los libros” o “mi somnífero”. Hace solo un par de años algunos críticos la han empezado a valorar. Morini (1992), en su traducción al italiano, formuló una guía para leer la novela. Dividida en doce capítulos a su vez divididos en tres partes, el traductor propone leer solo los capítulos y partes divisibles entre tres. Esto en línea con una novela posterior de Archimboldi, donde uno de los personajes habla de cómo leer un libro complicado3. En este orden Morini señala que la verdadera historia es el relato de persecución en el que se encuentra el protagonista, un ex-soldado nazi que se cambia el nombre y se dedica a recolectar algas para el Algen Museum:

C3p3 >> C6p3 >> C9p3 >> C12p34

En cambio Menard, uno de los mayores expertos en la obra de Herbert Quain, relaciona la novela April, March con Bifucarta, bifurcata de Archimboldi. Consultando Algae and macrophyte determinand dictionary (1982) y Einige Tiere und Pflanzen von den europäischen Küsten (1931) concluye que, igual que el alga Bifurcata empareja dos de sus ramas y libera una sola en el medio, la obra se puede leer dejando de lado dos capítulos y yendo a un tercero, empezando por el capítulo uno parte tres, luego el capítulo dos parte tres, luego el capítulo tres parte uno y así hasta el infinito, una historia de infinitas lecturas ramificadas. Un tiempo infinito y sin un orden lógico. Para Menard, Archimboldi intenta plasmar vidas simultáneas en su novela, y por eso una narración secuencial no es comprensible por el lector.

Distinta, pero ramificada también, es La rosa ilimitada (1947). Una primera historia en la que un escritor italo-alemán de nombre Giovanni Dan Koch escribe una novela llamada La rosa ilimitada, una Divina Comedia en un mundo bélico en el que el narrador busca a una mujer llamada Rosette, hija de un general nazi, y para alcanzarla tiene que pasar de ser un soldado raso hasta alcanzar la cruz de hierro. Durante sus misiones en la guerra carga un cuaderno en el que va escribiendo su autobiografía, soñando que serviría como incentivo para que otros jóvenes fuesen a la guerra. Koch muere a manos de un teniente inglés, amante secreto de Rosette, quien lo asesina. Antes de morir, Koch grita: “¿Fuiste tú, oh Rosette?”. En la segunda parte de la novela, cambia el narrador y se trata de un escritor anglo-francés llamado Paul Gustave Cox (nótese la coincidencia con el apellido del alemán) quien también está escribiendo una novela llamada La rosa ilimitada pero con ligeras variaciones: él lucha contra los nazis y espera demostrar su valía para conseguir la mano de Rose, la hija de un coronel francés. Pero el soldado muere a manos de un italiano, amante oficial de Rose. Antes de caer muerto, Cox grita: “¿Qué hice, oh Rosette?”. Esta novela será posteriormente retomada por Roberto Bolaño.

El escritor de Los detectives salvajes, profundo admirador de la obra de Archimboldi, ficcionaliza al escritor de Herencia en su novela 2666. Pero al igual que el juego de mundos paralelos presente en La rosa ilimitada, existe otro Archimboldi en otra de las novelas de Bolaño, cuyo nombre es Arcimboldi y no es alemán sino francés. J.M.G. Arcimboldi aparece mencionado en Los detectives salvajes y posteriormente será uno de los personajes centrales de Los sinsabores del verdadero policía. Ambas novelas del escritor chileno usan la estrategia de ‘mundos posibles’ puesto que existen tanto personajes como situaciones parecidas solo que con ligeras variaciones5. Aunque la historia de Archimboldi la desarrolla más que la de su duplicado francés, ambos coinciden especialmente en el final, en el que los dos escritores viajan a México y dejamos de saber de ellos. Uno va a visitar a un sobrino preso pero nunca sabemos si cumple su visita. Otro, parece haber dejado su carrera literaria para convertirse en mago. Pero tal como estos dos personajes, el Archimboldi real viajó al país de los aztecas y dejamos de saber de él. ¿Era acaso Bolaño un vidente y plasmó el futuro en sus novelas? En lo personal, prefiero quedarme con lo que sentenció Jorge Luis Borges en La Trama: “Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías (…) Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena”.


(1) Su última novela publicada se titula La cabeza y fue parcialmente exitosa.

(2) Tobías Von Messel, quien también se esconde del público y de los medios.

(3) Me refiero, sin lugar a dudas, a la novela Santo Tomás, en el que el biógrafo del escritor nazi cuenta la anécdota de cómo hacía su biografiado para leer novelas complicadas. Curiosa la relación entre el escritor nazi de Santo Tomás y que la propuesta de lectura de Morini se enfoque solamente en la historia del exsoldado nazi que recolecta algas.

(4) C es el capítulo seguido por el número y P es la parte de ese capítulo.

(5) Archimboldi es muy alto, Arcimboldi es descrito por una detractora como un “enano impotente”. Ambos escritores solo tienen dos novelas del mismo título: La perfección ferroviaria, de infinitas lecturas como Bifurcata, bifurcata; y, como era de esperar, La rosa ilimitada.

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