Alejandro Méndez (CC BY-SA 2.0)
Diciembre 10, 2012

Onetá

Por Jorge N. en No. 3, Relatos breves
1 min

La cara del papá se asoma entre las manos con una expresión boba y sonriente, diciendo: “Aquí está” y el niño rie. No sabe por qué, pero rie. Entonces el papá esconde la cara en las manos, el niño, trata de calmar su risa y dejarla en el suspenso ¿Dónde está el papá? -Pregunta la madre. ¡Aquí está! Suelta el papá, con un grito que hace al niño sacudirse de la risa, una risa incontrolable, una carcajada que lo hace agitarse entero, las manos del pequeño se recogen de nervios y patea el aire. El papá se vuelve a tapar la cara con las manos, el niño suspira tratando de controlar la risa y guardarla para el momento indicado. ¿Dónde está? El niño ya se empieza a reir, siente cosquillas en el vientre ¿Dónde está? Las manos del papá no se separan, el niño suspira y se pone nervioso, manotea el aire y da un grito pequeño y agudo. ¿Dónde está el papá? -Pregunta la madre con una sonrisa de ternura bajo la nariz. Las manos del papá se separan velozmente y el niño se asusta, la madre se queda espantada, con la boca abierta. Durante unos segundos sólo se oye el silencio, y luego el llanto desesperado del niño y el grito horrendo de la mujer; por algún misterioso error de coordinación, la cara del papá todavía no aparece.

1 comentario
  1. carlitropajarito Diciembre 12, 2012

    Buenísimo. Bien narrado y con un final contundente. Parece que cada vez mejora la difusión de la revista, porque se nota el buen nivel.

    inicie aquí la dialéctica hegeliana

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