Mysantropia (CC BY-SA 2.0)
Enero 1, 2013

El Ventanal Olvidado

Por Ulises Medina en No. 3, Relatos breves
2 min

Por Ulises Medina A.

Sobre la mancha del pincel caminaré despacio, para llegar más lento a mi destino. La sombra ya no me seguirá, y dejaré que nuestro futuro sea corriente. Ahogaremos con una bolsa de plástico el fruto de nuestra locura, vaciando los frascos de tinta roja sobre el seno marchito de tu ingenuidad. ¿Hacia dónde iremos mañana? No puedo decirlo, el silencio es el tormento que merece tu alegría.

La tierra sigue girando, y sigues parada ahí, desnuda frente a la ventana como si el viento y el frio invernal te fueran a traer la respuesta necesaria para que vuelvan a emanar de ti los histéricos gritos de volcán en erupción, altanera dama de las misericordias. Ya la virginidad no es tu atributo, la castidad y pureza no son dignos de tu cuerpo, tómalo por ese lado… estos cambios no son tan malos. Mejor sería que te acercaras a mí en este momento, en vez de seguir fotografiando tu hermosa fisonomía con mi mirada atónita de sátiro morboso, deseando tocar tus negros cabellos y hundirme en el sueño de tenerte a mi lado, y esculpir en tu rostro el amor desconsolado y feroz que siento por ti, misteriosa mujer.

Tus poses en la ventana mientras miras el mar, aunque tristes, me hacen sentir halagado. Sí, halagado de poder contemplar tanta belleza, feliz de poder contar con tu divina y maravillosa figura. El morbo y la codicia de poder hacerte mía contrasta con la paciencia suficiente de poder plasmar el óleo en mi tela, y ser tu Dios, y construirte, crearte, maravillosa mujer que te sientas en los curvos ventanales de mi hogar para poder contemplar el mar, y desear volver a ser una princesa albina, un ser de luz. Gracias a mis dones hoy te podré pintar, y contemplar por siempre. Y aunque aún me falta mucho… no es hora de saltar por la ventana, hoy no mi amor, porque hay cosas que me hacen falta estando al lado tuyo, y son las mismas cosas que sobrarían si tú no estás.

Este texto es parte del tercer número de Un Pelo Perdido.

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