Felipe Sasso (CC BY-ND 2.0)
Enero 6, 2014

Cálculos renales

Por Rocío Adame en No. 4, Poesía
1 min

Duras piedras que enferman
mi cuerpo senil de alma.
No quieras una intervención
explota en fluidos cálidos
y deja que mi sangre se purifique.
Odiosas piedras… desafiantes
endurece en mi toda la sal,
pero no ruedes entre escombros;
dañando, hiriendo, quemando
sonriente por los efectos.
Abriré mi piel, cortaré profundo
la dura sal o el carbón ardiente
duro, oscuro, tenebroso
maratones calientes, desde mis pies
hasta mi corona hiriente.
Duras piedras, invasoras
llenen de rocas mis entrañas
exterminen mi memoria
sonrían y festejes negras piedras
que les pese… cuando mueran.

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