MoneyBlogNewz (CC BY 2.0)
Junio 10, 2012

revolución nueva La

Por Sebastián Gayoso en No. 1, Poesía
1 min

Por Sebastián Gayoso.

Los ojos se abren con gran ruido.
Se alza la pantalla de un portátil,
una cámara revisa las pilas de su reportero gráfico
en la calle cada vez se ve menos el viento
ya no hay ráfagas que disipen el gas
ni esquinas con espacio para más uniformados.
Y antes que el primer rugir de un arma se haga sentir
una mano ágil lanza un twitteo feroz.
Los encapuchados reciben los mandatos de arriba
listos para la orden y patria
y los carabineros enlistan sus ondas y pancartas
exigiendo igualdad y una termoeléctricas sin ciudades
o el amor sin fines de lucro y al servicio del pueblo.
Ya no hay más tiempo y todos juntos salen al paso
y se encuentran y siguen su camino y aquí no ha pasado
nada más que una marcha, sin heridos, sólo piedras
sólo posteos bandoleros y destrozos en la red social
y un señor con corbata jugando a ser revolucionario
y guerrilleros con pecas usando mal un lema en el borde
de una triste y gastada moneda de cien pesos.
Y ya es tarde y tengo frío y nada de plata para volver,
sólo una piedra que no usé y un lema tatuado en el alma
¡Ave Cesar, morituri te salutant!

Texto publicado en el primer número de Un Pelo Perdido.

¿Qué te pareció?