Adriano Agulló (CC BY 2.0)
Junio 10, 2012

Recuerdo

Por Bunker en No. 1, Poesía
2 min

Por Bunker.*

Basta que alguien te piense

para ser un recuerdo.

— Oliverio Girondo

Me recuerdas por las arrugas de tu voz,
por las arterias de tu pasado;
en la cocina al recalentar la cena;
y en el transporte
cuando vas de prisa a la oficina.

Te pienso entre mis cátedras,
por la tos de mi alma,
en la fiebre de mis mañanas,
o en el silencio de mi historia.

En noches ausentes por la nada
del piso rentado; o en el que juro
será el último, te pienso.

Me imaginas en sus dedos,
por la comisura del nuevo calor;
en el beso conque lo provocas,
o de espaldas cuando el gozo va a concluir.

Te evoco en la silla desocupada
de un café argentino; en las charlas
sobre el progreso del país,
en lecturas de Girondo,
o en la mano que me sostiene
para no huir de la cama,
que me exige pronunciar un te amo,
la misma que esconde mi saco
para no perderme lejos de sus sábanas.

Al fin de cuentas:
Somos un triste y fantasmal
recuerdo que pensamos
sin intención de concederle vida;

ese que observas cuando maquillas
en el espejo con carmín la sombra
de mi boca -que aún vive de la tuya.

Ese que pateo bajo las aceras dirección
al debacle; el que agoniza, que no muere,
y en nuestras horas nos sorprende sin saludos,
ni caricias; viene; simplemente llega;

crepita en nuestros inviernos,
y nos convierte en el último
y aborrecible -pero a la vez
querido-

recuerdo de un recuerdo
de otro recuerdo
que intentamos dar olvido
bajo el manto del día a día.

(*) Pedro Guerrero A. Antofagasta, 1988. Estudiante de Licenciatura en Literatura. Ha publicado los poemarios “Evocación Geográfica” (Ed. G; 2008) y “Sesión Maldita” (Pentagrama Ed.; 2010).

Este texto es parte del primer número de Un Pelo Perdido.

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