_val (CC BY-NC-ND 2.0)
Junio 11, 2012

Editorial 1

blank Por Cristóbal Araneda en Editoriales, No. 1, Poesía
1 min

Es tiempo de vencer al amor,
acabar con él,
destrozarlo hasta más no poder,
y ser capaz, sin embargo,
de amar.

Es tiempo de acabar con el tiempo,
matar cada reloj de la casa,
apagar cada alarma,
quemar cada agenda y recordatorio,
y ser capaz, a pesar de todo.

Es tiempo de rozar lo temible,
desentrañar el misterio,
correr a su casa y gritar como loco.
Es tiempo de acabar con las cadenas
desenmarañarlas brutalmente,
morder la llave hasta hacerla irreconocible.

Es tiempo de volverme miserable en lo que escribo,
de despegar desde los matorrales de la colina,
azotar el compromiso,
pisotearlo.

Es tiempo de ser polen,
andar de planta en planta,
sin apropiarse de ninguna raíz
en lo posible.

Es momento de convertirme en árbol,
de ser sabia,
digo, saliva,
hacerle un K.O. a la nube,
darle un puñetazo al poste cada noche.

Es tiempo, oh Júpiter,
de sentarse como uno quiera,
de relajarse en el estrado,
de fugarse de la libertad e ir a la cárcel
que esconde, silenciosamente,
en sus subterráneos y recónditos pasillos,
la más lustrosa,
anhelada,
y concupiscente.

Este texto es parte del primer número de Un Pelo Perdido.

¿Qué te pareció?